9/06/07

La Puerta

Al día siguiente, las cosas no serían nunca más iguales, todo era como lo había vivido en mis sueños. Todo era perfecto, al menos para mi: el mar, el cielo despejado, la música de fondo (todo el día), vino a la mañana, a la tarde y a la noche; pescado en la mesa, nadie discute, no existe el dinero, la belleza interna es externa, fotos, fotos y más fotos; el día y la noche no tienen fin y los niños corren libres sin temor...el paraíso.
Chico corre husmeando por donde vaya, está emocionado ante la fotografía perfecta de un mundo perfecto; pero algo lo detiene, sonrie, voltea a mirarme (me gusta cuando hace eso) y con su pequeña nariz me indica que algo bueno va a pasar. Me detengo en lo que hago y tomo mi cámara (no me quiero perder de nada), mientras camino hacia donde se encuentra Chico puedo notar algo muy luminoso capaz de cegarme, pero me sigo acercando y su luz se va apagando (no suele pasar, pero acá nada usual pasa). Chico no deja de mirarme, parece esperar qué cara pondré al ver lo que me muestra. Miro fijamente pero no logro ver bien, me acerco más y no lo puedo creer: era una puerta, esa que nos llevaría a una nueva aventura con sólo tocarla. Cómo me gustaría regalársela a todos, pero sólo existe acá en el mundo de F, de todas maneras tengo las fotos como evidencia para ustedes.

Me despido de F con un abrazo entre risas y silencios, es hora de partir y continuar este viaje que nos depara nuevo rumbos, nuevos comienzos y la seguridad de que todo saldrá bien. Chico abre la puerta y no mires atrás...

1 comentario:

Romeo dijo...

Siempre me gustará como escribes...llévame a conocer ese mundo también,creo que sólo con tu ayuda podría llegar