10/06/07

A través del lente

Como es usual, dentro de mi mochila lo primero que pongo es mi cámara de fotos, aquel tercer ojo que me permite captar todo lo que, a mi parecer, merece ser recordado y vivido una y otra vez; es por eso que en este viaje no podía hacer la excepción.

Hemos cruzado la puerta y estamos un poco ansiosos, todo es oscuridad y mucho silencio, nustros corazones laten como diciéndole uno al otro que algo aún más extraordinario va a suceder...Chico me toma de la mano en señal de protección y yo lo miro respondiendo así que nunca me sentí sola a su lado...trato de mirar hacia el frente buscando tal vez una salida, y sí...hay una salida...siempre hay una salida.

Pero veo y no veo, abro bien los ojos para poder mirar claramente y a lo lejos puedo notar que no hay nada, sólo un pueblo común y corriente, carente de color, todo es gris, todo es muy triste y sin sentido...conmovida tomo mi cámara, pero al colocar mi ojo en la mira algo extraño sucede, y es que con sólo intentar captar una imagen, todo cambia. Pienso que es mi interior el que hace todo esto, tal vez sean mis ganas de ver la vida de otra forma, con formas, con luz, sonrisas, sonido, vida!

Capturo una imagen y ésta se queda estática en la realidad...trato de colgarla de las pocas nubes que hay y así hago con todo lo que pueda. Trato de tomar muchas fotos y hacer un círculo en el aire, de pronto todo comienza a cobrar forma, las aves, los niños, los delfines, los girasoles, los campos, el mar, las palabras...
Veo a Chico a lo lejos trayendo algo entre sus dientes, se me acerca con mucha prisa y sonriendo al punto de casi dejar caer lo que lleva. Voy a su encuentro y veo que lo que sostiene es un album de fotos polvoriento y casi hecho pedazos por el tiempo (al parecer tiene muchìsimo tiempo, calculo que más de cincuenta años). Al tomarlo cae una foto muy grande, del tamaño de un cuaderno abierto, en ella puedo ver mucha tristeza, mucha pena, silencios, lágrimas, lamentos; es imposible no llorar al ver aquello. Me doy cuenta que esa foto es de aquel lugar que encontramos y que lleva así por mucho tiempo. Chico me propone sacar la mayor cantidad posible de fotos y colgarlas de donde podamos. Me parece buena la idea y no me canso de disparar a todo lo que vea y no vea...y así al fin no hay ningún rincón sin vida...estamos satisfechos, podemos irnos.
Me voy pensando que muchas veces las vida la vemos sin color o simplemente vacía, y lo único que necesitamos es ese "tercer ojo" (el que está en nuestra mente) para poder ver la vida de otra manera.

2 comentarios:

Claudia dijo...

A mi también me apasiona la fotografía, veo en tu perfil que coincidimos en muchas cosas, tal vez podríamos intercambiar puntos de vista sobre nada y todo. Buena elección, saludos desde Chile

Alejandro dijo...

sí todo es diferente a través de un lente, sólo depende de uno mismo ver lo mágico